Pirayú se encuentra a 50 kilómetros de Asunción. Al igual que otros lugares, representó un punto neurálgico en el extinto circuito ferroviar...
“Las ciudades de Yaguarón, Itá, Caacupé y Piribebuy no tenían acceso al tren y usaban a Pirayú para el transporte”, contó Evert Aliente, coordinador de Cultura y Turismo del Municipio pirayuense.
En el siglo XIX, traspasar los arcos de la estación significaba entrar al centro de la ciudad, cuenta Richar Rodas, presidente de turismo de Pirayú.
Iniciada su construcción en 1864, a la estación llegaban fardos con algodón, maíz y diversos productos que eran trasladados a otras zonas del país.
Durante la Guerra contra la Triple Alianza, dicha estación cumplió una labor estratégica al estar unida a la vía que llegaba hasta el Campamento Cerro León. De esa manera se pudo facilitar el envío de insumos y provistas para las tropas paraguayas en el lugar.
Durante la Guerra contra la Triple Alianza, dicha estación cumplió una labor estratégica al estar unida a la vía que llegaba hasta el Campamento Cerro León. De esa manera se pudo facilitar el envío de insumos y provistas para las tropas paraguayas en el lugar.
Este sistema ferroviario constituyó en su momento una clara muestra de la prosperidad y el desarrollo del Paraguay, facilitando el traslado de personas, mercaderías y recursos estratégicos.
Desde el punto de vista arquitectónico, la estación de Pirayú se distingue notablemente de las demás estaciones del interior del país, ya que fue la única en contar con dos torres. Estas estructuras no solo aportaban una estética singular y elegante, sino que también cumplían una función estratégica, al ser utilizadas como torres vigía desde donde se podía observar el valle circundante y las cordilleras cercanas.




