Esta receta es una alternativa a las tartas clásicas, sin masa de harina ni amasado, y con todo el sabor de un plato de invierno. La base de...
Ingredientes:
Para la base:
Para el relleno:
Primero, cociná la polenta con el agua o caldo caliente, removiendo para que no se pegue. Cuando esté espesa, agregale la manteca, el queso rallado y el huevo. Mezclá bien y volcá sobre un molde aceitado. Con ayuda de una cuchara mojada, formá la base y un poco de borde.
En un bowl, mezclá el queso crema o ricota con sal, pimienta y un toque de ralladura de limón si te gusta más fresca. Colocá esa mezcla sobre la base de polenta.
Por encima, repartí los tomatitos cherry cortados al medio, previamente salteados o confitados con oliva, ajo y orégano.
Sumá cubitos de mozzarella y un chorrito de oliva extra.
Llevá al horno fuerte por 20 a 25 minutos, hasta que se dore la base y los quesos burbujeen. Dejá enfriar unos minutos antes de cortar.
- 1 taza de polenta instantánea
- 2 tazas de agua o caldo
- 2 cdas de manteca
- 1 huevo
- ½ taza de queso rallado
Para el relleno:
- 200 g de queso crema o ricota
- 150 g de mozzarella o cualquier queso que derrita
- 1 taza de tomates cherry
- Aceite de oliva, sal, pimienta y hierbas (orégano, tomillo, albahaca)
Primero, cociná la polenta con el agua o caldo caliente, removiendo para que no se pegue. Cuando esté espesa, agregale la manteca, el queso rallado y el huevo. Mezclá bien y volcá sobre un molde aceitado. Con ayuda de una cuchara mojada, formá la base y un poco de borde.
En un bowl, mezclá el queso crema o ricota con sal, pimienta y un toque de ralladura de limón si te gusta más fresca. Colocá esa mezcla sobre la base de polenta.
Por encima, repartí los tomatitos cherry cortados al medio, previamente salteados o confitados con oliva, ajo y orégano.
Sumá cubitos de mozzarella y un chorrito de oliva extra.
Llevá al horno fuerte por 20 a 25 minutos, hasta que se dore la base y los quesos burbujeen. Dejá enfriar unos minutos antes de cortar.
