Sixto Perini, fundador de un pueblo y del segundo observatorio del país
El médico italiano llegó al país con 30 años, fundó un pueblo, creó un observatorio meteorológico e hizo frente con altruismo a enfermedades que en la época diezmaban la región. Claudia Perini impulsa varias iniciativas para que el nombre de su bisabuelo ocupe el lugar que aún no ocupa en la historia.

Sixto Adolfo Perini era un médico cirujano y astrónomo italiano que además pertenecía a la logia Caridad de Venecia. Había nacido en Venecia en 1834, hijo de Juan Bautista de Perini y de Lucrecia Biansohí.
En el retrato pueden observarse sus distinciones masónicas. Sus descendientes aseguran que hay similitudes en el atuendo que usaban personalidades de la época como Domingo F. Sarmiento.
En 1864 desembarcó en suelo argentino y un año después, cuando el cólera sumaba números alarmantes de muertos, participó activamente en la lucha contra varias epidemias y enfermedades. Para la época hacerlo implicaba arriesgar su vida y pese a la falta de recursos humanos, tecnológicos y medicamentos contribuyó a salvar muchas más. Algunos testimonios de ese tiempo aseguran que hizo un esfuerzo descomunal.
Para 1866 revalidó su título de médico cirujano y trabajó en Coronda (Santa Fe), cerca de Paraná (Entre Ríos).
El observatorio
La población de Paraná, conociendo su interés por instalar un observatorio astronómico, organizó (en 1870) una colecta popular y se pudo lograr en la zona de los corrales, en lo más alto del municipio.

En uno de sus viajes a Buenos Aires se encontró con Antonio Crespo, cuando éste ya había sucedido a Urquiza al frente del gobierno entrerriano. “Ya que usted quiere hacer el observatorio haga algo digno de esa tierra”, aconsejó. En diciembre de 1885, el material para el observatorio fue embarcado en el puerto de Génova (Italia), con destino a Buenos Aires, en el vapor Albisinia, pero la embarcación naufragó frente a las costas de Marruecos.
El 15 de abril de 1888 el viejo médico y su hijo Eduardo recibieron al padrino de la obra, el ministro de Gobierno provincial, Ramón Calderón, quien dijo:-“Soy nulo en estos asuntos de pronosticar, pero también sé adivinar su porvenir y comprendo la importancia trascendental para el mañana y el presente de un establecimiento de esta clase”.
Catorce años después la crisis económica obliga a rematar el observatorio y el telescopio principal se instaló en la Escuela Normal de Paraná.

De las cenizas de los sueños del médico benefactor, nacía así el instituto Cristo Redentor de la Congregación Franciscana. En las instalaciones adyacentes a dicho instituto se ubicó luego la planta potabilizadora. La historia de Paraná identifica dicha torre con el nombre de “el observatorio de Sixto de Perini”.
En política
Con el fallecimiento del líder federal Justo José de Urquiza, Ricardo López Jordán encarnó el sentimiento de oposición a la presencia invasora de Buenos Aires. Se movilizó un gran ejército estrenando las Remington en pechos entrerrianos. Durante la huida de López Jordán al Uruguay y luego a Brasil, Sixto Adolfo de Perini quedó al frente de las tropas y de la comunidad. Después de ese episodio varias veces fue llevado preso por sus ideas federalistas entre 1872 y 1876.
En la tercera revolución de Ricardo López Jordán en 1876, el médico fue nombrado cirujano mayor del ejército en marcha, y acompañó a las tropas, lo que naturalmente le valió el reconocimiento de su gran amigo.
De tradición masónica Perini fundó varias logias y llegó a presidir la liga Asilo del Litoral, integrada por destacadas autoridades y personalidades.
Como era un hombre fundamentalmente preocupado por los problemas sociales también integró el Consejo Deliberante de la ciudad.
Entre sus compañeros de lucha federalista estaban José Hernández y el gobernador Eduardo Racedo. El mandatario y su esposa Enriqueta apadrinaron al hijo de Perini, Eduardo Emilio. Poco después Racedo ocupó el cargo de ministro de Guerra y Marina de la Nación, durante la presidencia de Miguel Juárez Celmán.
En Paraguay
Perini también había viajado a La Paz (Entre Ríos) donde fundó una sociedad de beneficencia, que creó el primer hospital local y fue el primer médico estable en esa comunidad de 1870 a 1876.
Además participó activamente en producciones industriales agrícolas y naturales de Entre Ríos y otras regiones del país.
El 5 de enero de 1887, Sixto y Antonio Angelini pidieron al gobernador Manuel Crespo permiso para fundar un pueblo que se denominaría Gobernador Racedo y que hoy conocemos como Cerrito. En abril de ese año el gobierno lo autorizó.
En Concepción (Paraguay) fundó la logia Perfecta Armonía. Luego de finalizada la guerra de la Triple Alianza escribió y publicó algunas observaciones sobre las características del clima en el vecino país.
De Perini falleció a los 72 años, de fiebre tifoidea, miocarditis. Sus restos yacen con la leyenda: “Al filántropo Dr. Sixto A. De Perini, 16 de mayo de 1906, el pueblo de Concepción”. El panteón de estilo neogótico fue reconocido como patrimonio histórico de la ciudad.
Un reconocimiento
Claudia Perini hizo una extensa búsqueda hasta reunir la información que hoy defiende. Plantea que es importante recordar a quienes forjaron parte de la historia del país y cuyo aporte aún no fue contado sostiene que habla desde el deber ético, moral y espiritual. Es hija de Armando Eldo Perini uno de los cinco descendientes de Eduardo de Perini, que nació en 1880 como único vástago de Sixto y Serafina. El padre de Claudia tiene 88 años y reside en Barranqueras, era el menor de la familia.
En una carta reciente ella pidió a la Cámara de Diputados de la Nación un reconocimiento público: que se reconozca públicamente y se reivindique a su bisabuelo, con un busto en Paraná y con la inclusión del observatorio al Patrimonio Histórico de Entre Ríos y de ser posible de la Argentina, porque fue el primero en la provincia y el segundo en el país.
En el Hospital de la Paz (Entre Ríos) considera necesario recordarlo por ser el propulsor de crearlo y ser primer médico estable de esa institución, así como trasladar los restos de Sixto a la Argentina para depositarlos en un panteón en la ciudad entrerriana que él fundó y hoy se llama Cerrito.
Para que su legado no se pierda la familia pide se contemple incluir en los libros de historia argentina, la vida y obra del médico para recabar mayor información y proseguir la investigación desde otras fuentes.
Para “que su paso en este mundo no se diluya entre penas y olvido, y para que se difunda la historia de un ciudadano que quiso con amor a este país”, también solicita una audiencia con el presidente de la Nación Mauricio Macri y su esposa.
“Mi bisabuelo fue un hombre que demostró con hechos la importancia y el amor al ser humano en la epidemia de 1865. Estuvo al servicio de su profesión y de todo un pueblo”, destaca.

Sixto Adolfo Perini era un médico cirujano y astrónomo italiano que además pertenecía a la logia Caridad de Venecia. Había nacido en Venecia en 1834, hijo de Juan Bautista de Perini y de Lucrecia Biansohí.
En el retrato pueden observarse sus distinciones masónicas. Sus descendientes aseguran que hay similitudes en el atuendo que usaban personalidades de la época como Domingo F. Sarmiento.
En 1864 desembarcó en suelo argentino y un año después, cuando el cólera sumaba números alarmantes de muertos, participó activamente en la lucha contra varias epidemias y enfermedades. Para la época hacerlo implicaba arriesgar su vida y pese a la falta de recursos humanos, tecnológicos y medicamentos contribuyó a salvar muchas más. Algunos testimonios de ese tiempo aseguran que hizo un esfuerzo descomunal.
Para 1866 revalidó su título de médico cirujano y trabajó en Coronda (Santa Fe), cerca de Paraná (Entre Ríos).
El observatorio
La población de Paraná, conociendo su interés por instalar un observatorio astronómico, organizó (en 1870) una colecta popular y se pudo lograr en la zona de los corrales, en lo más alto del municipio.

En uno de sus viajes a Buenos Aires se encontró con Antonio Crespo, cuando éste ya había sucedido a Urquiza al frente del gobierno entrerriano. “Ya que usted quiere hacer el observatorio haga algo digno de esa tierra”, aconsejó. En diciembre de 1885, el material para el observatorio fue embarcado en el puerto de Génova (Italia), con destino a Buenos Aires, en el vapor Albisinia, pero la embarcación naufragó frente a las costas de Marruecos.
El 15 de abril de 1888 el viejo médico y su hijo Eduardo recibieron al padrino de la obra, el ministro de Gobierno provincial, Ramón Calderón, quien dijo:-“Soy nulo en estos asuntos de pronosticar, pero también sé adivinar su porvenir y comprendo la importancia trascendental para el mañana y el presente de un establecimiento de esta clase”.
Catorce años después la crisis económica obliga a rematar el observatorio y el telescopio principal se instaló en la Escuela Normal de Paraná.

De las cenizas de los sueños del médico benefactor, nacía así el instituto Cristo Redentor de la Congregación Franciscana. En las instalaciones adyacentes a dicho instituto se ubicó luego la planta potabilizadora. La historia de Paraná identifica dicha torre con el nombre de “el observatorio de Sixto de Perini”.
En política
Con el fallecimiento del líder federal Justo José de Urquiza, Ricardo López Jordán encarnó el sentimiento de oposición a la presencia invasora de Buenos Aires. Se movilizó un gran ejército estrenando las Remington en pechos entrerrianos. Durante la huida de López Jordán al Uruguay y luego a Brasil, Sixto Adolfo de Perini quedó al frente de las tropas y de la comunidad. Después de ese episodio varias veces fue llevado preso por sus ideas federalistas entre 1872 y 1876.
En la tercera revolución de Ricardo López Jordán en 1876, el médico fue nombrado cirujano mayor del ejército en marcha, y acompañó a las tropas, lo que naturalmente le valió el reconocimiento de su gran amigo.
De tradición masónica Perini fundó varias logias y llegó a presidir la liga Asilo del Litoral, integrada por destacadas autoridades y personalidades.
Como era un hombre fundamentalmente preocupado por los problemas sociales también integró el Consejo Deliberante de la ciudad.
Entre sus compañeros de lucha federalista estaban José Hernández y el gobernador Eduardo Racedo. El mandatario y su esposa Enriqueta apadrinaron al hijo de Perini, Eduardo Emilio. Poco después Racedo ocupó el cargo de ministro de Guerra y Marina de la Nación, durante la presidencia de Miguel Juárez Celmán.
En Paraguay
Perini también había viajado a La Paz (Entre Ríos) donde fundó una sociedad de beneficencia, que creó el primer hospital local y fue el primer médico estable en esa comunidad de 1870 a 1876.
Además participó activamente en producciones industriales agrícolas y naturales de Entre Ríos y otras regiones del país.
El 5 de enero de 1887, Sixto y Antonio Angelini pidieron al gobernador Manuel Crespo permiso para fundar un pueblo que se denominaría Gobernador Racedo y que hoy conocemos como Cerrito. En abril de ese año el gobierno lo autorizó.
En Concepción (Paraguay) fundó la logia Perfecta Armonía. Luego de finalizada la guerra de la Triple Alianza escribió y publicó algunas observaciones sobre las características del clima en el vecino país.
De Perini falleció a los 72 años, de fiebre tifoidea, miocarditis. Sus restos yacen con la leyenda: “Al filántropo Dr. Sixto A. De Perini, 16 de mayo de 1906, el pueblo de Concepción”. El panteón de estilo neogótico fue reconocido como patrimonio histórico de la ciudad.
Un reconocimiento
Claudia Perini hizo una extensa búsqueda hasta reunir la información que hoy defiende. Plantea que es importante recordar a quienes forjaron parte de la historia del país y cuyo aporte aún no fue contado sostiene que habla desde el deber ético, moral y espiritual. Es hija de Armando Eldo Perini uno de los cinco descendientes de Eduardo de Perini, que nació en 1880 como único vástago de Sixto y Serafina. El padre de Claudia tiene 88 años y reside en Barranqueras, era el menor de la familia.
En una carta reciente ella pidió a la Cámara de Diputados de la Nación un reconocimiento público: que se reconozca públicamente y se reivindique a su bisabuelo, con un busto en Paraná y con la inclusión del observatorio al Patrimonio Histórico de Entre Ríos y de ser posible de la Argentina, porque fue el primero en la provincia y el segundo en el país.
En el Hospital de la Paz (Entre Ríos) considera necesario recordarlo por ser el propulsor de crearlo y ser primer médico estable de esa institución, así como trasladar los restos de Sixto a la Argentina para depositarlos en un panteón en la ciudad entrerriana que él fundó y hoy se llama Cerrito.
Para que su legado no se pierda la familia pide se contemple incluir en los libros de historia argentina, la vida y obra del médico para recabar mayor información y proseguir la investigación desde otras fuentes.
Para “que su paso en este mundo no se diluya entre penas y olvido, y para que se difunda la historia de un ciudadano que quiso con amor a este país”, también solicita una audiencia con el presidente de la Nación Mauricio Macri y su esposa.
“Mi bisabuelo fue un hombre que demostró con hechos la importancia y el amor al ser humano en la epidemia de 1865. Estuvo al servicio de su profesión y de todo un pueblo”, destaca.
Fuente: Diario Norte
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